Petróleo mineral
El término aceite mineral se utiliza como sinónimo de petróleo crudo en sentido amplio. Los productos derivados del petróleo se refieren generalmente a los derivados del petróleo.
El término aceite mineral se introdujo a finales del siglo XVIII[1] para distinguir el aceite extraído de yacimientos subterráneos de los aceites vegetales.
Los aceites minerales en sentido estricto son los aceites de base producidos por destilación de petróleo crudo. Desde mediados del siglo XX, se producen aceites sintéticos a partir de gas natural o de la gasificación de madera y carbón, cuya composición es similar a la de los aceites minerales. Algunos aceites de base refinados también se denominan aceites sintéticos.
A diferencia de las grasas y los aceites grasos (triglicéridos, también ésteres trifatídicos de glicerol), los aceites minerales y las grasas minerales, similares en sus propiedades físicas, están compuestos por componentes parafínicos (hidrocarburos saturados en forma de cadena), nafténicos (hidrocarburos saturados en forma de anillo) y aromáticos (hidrocarburos en forma de anillo con un sistema de doble enlace aromático). Los aceites minerales también contienen alquenos (olefinas), así como pequeñas cantidades de compuestos orgánicos azufrados y nitrogenados, que varían en función de su origen.
Productos derivados del petróleo
Botella con aceite blanco (aceite mineral), también conocido como aceite de parafina.
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Los aceites minerales suelen producirse como subproductos durante el fraccionamiento del petróleo crudo en combustible y disolventes.
Los aceites blancos médicos altamente refinados para su uso en cosmética y medicina también se clasifican como aceites minerales, pero consisten casi exclusivamente en alcanos y cicloalcanos, es decir, hidrocarburos saturados. Los demás componentes se han eliminado previamente de la fracción de petróleo correspondiente mediante hidrogenación catalítica, refinado de óleum u otros procesos técnicos. El aceite de parafina para cosméticos de la piel y la parafina para velas consisten en una mezcla de alcanos casi puros.
El betún es un residuo de la rectificación del aceite mineral. Se utiliza principalmente como aglutinante en el asfalto para la construcción de carreteras y caminos o, tras un procesamiento posterior, como sellante y adhesivo para diversas aplicaciones en la construcción de edificios y la ingeniería civil[2] Alternativamente, también se pueden producir hidrocarburos de cadena corta y, por tanto, productos de mayor valor a partir del betún en la refinería mediante diversos procesos de craqueo[3]